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No todos están dispuestos a arreglar lo que rompieron...

Actualizado: 18 sept 2023

¡Hola querido Buscador! 🔎
Espero estes muy bien, últimamente he recibido muchos mensajes y preguntas sobre un tema en particular, "las relaciones de pareja", le estuve dando vueltas al asunto y en cómo poder responder sus dudas al respecto, así que le pregunte a los ángeles y a mi terapeuta ¿cómo ayudarles?, y como los ángeles siempre acuden al llamado, hoy quiero compartirte una de esas verdades que duelen, por que es real "No todos están dispuestos a arreglar lo que rompieron", por lo que, hoy me gustaría abordar un tema que toca las fibras más sensibles de nuestro ser: el compromiso y la responsabilidad afectiva.

En esta travesía de vida, nos encontramos con personas que llegan a nuestra existencia y dejan huellas imborrables. Algunas de estas huellas son positivas y maravillosas, llenas de amor y crecimiento; mientras que otras, por desgracia, pueden romper algo dentro de nosotros.

A veces, nos enfrentamos a relaciones que se desmoronan y dejan detrás un sendero de dolor, confusión y nos hallamos en la encrucijada de querer reparar lo que se ha roto, pero nos encontramos con una realidad cruda: "no todos están dispuestos a arreglar lo que rompieron". Esto nos lleva a reflexionar sobre el poderoso vínculo entre compromiso y responsabilidad afectiva.

Cuando nos entregamos a alguien emocionalmente, creamos una conexión profunda que abarca no solo lo bueno, sino también lo complejo. Y es en ese tejido de emociones y experiencias donde nace la importancia del compromiso. El compromiso no solo radica en los momentos de felicidad y risas compartidas, sino en la disposición constante de enfrentar los desafíos juntos. Es un pacto que va más allá de las palabras, una promesa implícita de cuidar y reparar lo que pueda romperse en el camino.

La responsabilidad afectiva, por otro lado, se relaciona directamente con el acto de asumir las consecuencias de nuestras acciones emocionales. Cuando somos conscientes de que nuestras decisiones y palabras tienen un impacto profundo en la vida de los demás, nos volvemos más cuidadosos y atentos. Es reconocer que nuestras elecciones pueden causar heridas o nutrir corazones, y en definitiva si somos personas conscientes, siempre vamos a optar por la última opción, nutrir corazones en lugar de romperlos.

Sin embargo, en ocasiones nos encontramos con personas que eluden estas responsabilidades. Pueden haber sido parte de algo hermoso, pero cuando las grietas aparecen, se resisten a participar en la reparación. Aquí es donde se presenta una lección fundamental y me encantaría que te grabaras esta frase: "no podemos controlar las decisiones de los demás, pero sí podemos elegir cómo respondemos ante ellas".

Es esencial recordar que cada uno de nosotros merece relaciones que nutran nuestro crecimiento y bienestar. Si nos encontramos en una situación donde el compromiso y la responsabilidad afectiva no se están honrando, es crucial mantenernos fieles a nuestro propio valor. Aceptar que no todos están listos y dispuestos a arreglar lo que rompieron no es un reflejo de nuestra valía, sino un recordatorio de que cada individuo está en su propio camino de evolución.

Ya identifiqué 😅 que yo soy la persona que no se compromete y no tengo responsabilidad afectiva, ¿qué puedo hacer?, lo más importante es ser consciente por lo que, ya tienes el paso 1 completado; lo segundo es arreglar lo que se rompió, en el entendimiento de que si un jarrón se rompe, no volverá a ser igual, pues seguro quedaran grietas y que la confianza que tardo meses o años en lograrse, ya se perdió y se requiere tiempo y el doble de esfuerzo para recuperarla.

Acá te comparto algunos Diana-Tips para ser consciente y tratar de restaurar lo que se rompió:
1.- Auto-reflexión sin juicio: Tómate un tiempo para reflexionar sobre la situación y tu papel en ella. Examina tus acciones, palabras y decisiones desde una perspectiva objetiva, evitando culpar a otros y siendo gentil contigo mismo/a. Esta auto-reflexión te ayudará a comprender mejor la dinámica de la situación, hacerlo de la mano de un terapeuta puede ser realmente sanador y beneficioso.

2.- Comunicación abierta: Una vez que hayas comprendido tu contribución a la ruptura, es crucial comunicarte abierta y honestamente con la otra persona involucrada. Expresa tus sentimientos, pensamientos y deseos de reparar la relación. Escuchar su perspectiva también es fundamental para construir puentes de entendimiento.

3.- Asumir responsabilidad: Reconoce tus errores y asume la responsabilidad de tu parte en la ruptura. A veces, esto implica disculparte sinceramente por tus acciones o palabras que puedan haber causado daño. La humildad y la honestidad fortalecen el camino hacia la reconciliación. Recuerda que los actos son lo que harán la diferencia.

4.- Empatía y comprensión: Intenta ponerte en el lugar de la otra persona para comprender cómo se siente y qué necesita. La empatía crea un espacio seguro para la sanación y permite que ambas partes compartan sus perspectivas sin temor al juicio.

¿Y si me toca enfrentar a alguien que no esta dispuesto/a a arreglar lo que rompió?,😓 ¿Qué debo hacer? Acá te comparto algunos Diana-Tips para que sepas qué hacer si te encuentras con una persona que no está dispuesta a asumir el compromiso y la responsabilidad afectiva:

1.- Establece límites saludables: Si te encuentras con alguien que no muestra interés en reparar la relación, es importante establecer límites para proteger tu propio bienestar emocional. A veces, dar un paso atrás puede ayudarte a evaluar si la relación es realmente positiva para ti.

2.- Focalízate en tu sanación: Si la otra persona no está dispuesta a colaborar en la reparación, enfoca tus energías en sanarte a ti mismo/a. Busca apoyo en amigos, familiares o incluso profesionales, como terapeutas, para procesar tus emociones y encontrar formas de avanzar.

3.- Acepta lo que no puedes cambiar: Reconoce que no puedes forzar a alguien a cambiar su actitud o comportamiento. Aceptar esta realidad te permitirá liberarte del peso emocional y te abrirá a nuevas oportunidades de crecimiento.

4.- Cultiva el perdón: El perdón no siempre significa reconciliación. Perdonar a la otra persona te libera del resentimiento y te permite soltar la carga emocional que llevas. Esto es un regalo que te das a ti mismo, independientemente de si la relación se repara o no.

5.- Enfócate en relaciones saludables: Aprovecha la experiencia para enfocarte en relaciones que sean mutuamente respetuosas, comprometidas y afectuosas. Las personas que valoran y respetan tus sentimientos serán un activo invaluable en tu vida.

Por último los ángeles te recuerdan:
"Mereces ser amado con compromiso y responsabilidad. Manten tu corazón abierto, toma lo mejor de esta experiencia y confía en que las conexiones genuinas y nutridas por la empatía y la honestidad si existen. Si alguna vez te encuentras con alguien que elige no sanar lo que rompió, toma esa experiencia como impulso para sanarte y trabajar en ti, en tu crecimeinto, en tu amor propio.

Ámate lo suficiente como para liberarte del peso del dolor no resuelto y permite que nuevas experiencias te muestren que el compromiso verdadero y la responsabilidad afectiva son el fundamento de cualquier relación enriquecedora".

Recuerda, el camino de la sanación y el crecimiento es personal y único para cada individuo. Haz lo que sea necesario para cuidar de ti mismo/a y nutrir relaciones que te impulsen a crecer y seguir hacia adelante en tu viaje.

 

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Déjame saber en los comentarios si has tenido alguna experiencia con alguien que no se compromete y que no tiene responsabilidad afectiva o cuéntame si tu has sido esa persona...
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🌸Con cariño, Diana🌸

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